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"Cuando me disponía a almorzar un sábado de semana santa,
decidí sentarme en la mesa disponible y en la de mayor comodidad, me cambiaron de mesa 3 veces, esta última se encontraba seguida de una pareja con 2 niños, uno de ellos golpeaba fuerte e incesantemente el plato con el cuchillo.
Pensé por un momento en abandonar el restaurant pero estando acompañado esto no es lo más adecuado, pensé además que cuando de niños se trataba no recordaba tenerles poca paciencia, pero, esta vez podría pensar que no eran los niños, ni siquiera el que golpeaba el plato.
Entonces decidí dirigirme a ellos y pedirles sin comunicarme verbalmente
* que hicieran algo al respecto.
Ji Ji, la reacción fué
inaudita, desde insultos hasta subestimaciones y amenazas, por lo pronto no me retiré e intente avocarme al dibujo en medio de la espera.
Los padres, mientras el niño se recordaba del plato y el uso de su cuchillo, lentamente comenzaron a hacer algo al respecto, esta vez amenazando al pequeño como un padre usualmente amenaza a su hijo con represión y castigo, pidieron la cuenta, y se marcharon del lugar.
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